El Gobierno del Triunvirato (Salgado, Blanco y Sebastián) ha presentado su propuesta al resto de los partidos políticos para conseguir un Pacto contra la Crisis que englobe a todos. Como dice Erkoreka, portavoz del PNV, muy pomposo parece el fin para las limitadas ocurrencias presentadas.
Ante todo destacan dos planteamientos, en primer lugar el intento de que llegue fluidez al sistema monetario vía créditos directos del ICO. Ayer escuché a algún periodista decir que en primer lugar habrá qué ver qué opina la Comunidad Europea del asunto. Por otro lado, no parece que las paupérrimas arcas del estado tengan capacidad alguna de llevar a cabo este cometido sin endeudar mucho más al Estado de lo que ya lo está.
Otra que saca los pies del tiesto. La diputada por UPyD no ha tenido otra feliz idea que definir a Zapatero como “gallego, en el sentido peyorativo del término”. Lógica la reacción airada de los gallegos, más por el término peyorativo que acompaña a la descripción de Zapatero que a la propia comparación con Zapatero, que también se las trae.
El caso es que Rosa Díez no ha estado nada afortunada en esta ocasión. Es una política, en el sentido peyoativo del término, y consecuentemente de ella podemos esperar, como del resto, bobadas como la que comentamos. Y es que, los políticos si por algo se caracterizan es por hablar mucho y hacer poco o nada. De tanto hablar, la mayoría de las ocasiones con palabras huecas y sin ganas de decir nada, ocurre que muchas veces se columpian con estupideces como la de días atrás. Y claro, ofenden… principalmente porque los politicos, en el sentido peyorativo del término, se creen pertenecer a una casta divina, superior,con libertad de tratar a sus subyugados votantes con displicencia, suficiencia y altanería… creyendo que son imbéciles y objeto fácil de la manipulación y el insulto.
Es muy complicado que José María Aznar accediese a presentarse como candidato a Presidente del Gobierno, mucho más que su partido, ahora controlado ferreamente por Mariano Rajoy aceptase este hecho. Lo que no veo imposible es que el pueblo español le volviese a elegir como ya hizo en dos ocasiones.
Seis años de gobierno socialista han vuelto a abrir los ojos a los españoles en relación a lo que significa el socialismo: básicamente crisis económica, paro, descrédito de las instituciones y desconfianza en los políticos.
El debate de ayer como se preveía no ha servido para nada. La crisis va a seguir ahí por mucho tiempo porque ni uno ni otro van a hacer nada por solucionarla… ni están capacitados ni ganas tienen de ponerse a ello.
El Presidente se enfangó en su optimismo, ya repulsivo, con el que intentó decirnos por enésima vez que estamos saliendo del bache. Al final, algún día, acertará… es ceustión de probabilidad. Tampoco creo que la crisis vaya a ser eterna aunque unos años más en su compañía no nos los quita nadie.
Y quizás acierte porque nadie nos asegura hoy que en las próximas elecciones vuelva a ganar. Yo es que ya no me extraño de nada y como este país no tiene remedio es probable que el pueblo, sabio y soberano, quiera ejercer de verdugo de si mismo y acabar con lo que vaya quedando de país, manteniendo al frente a ZP.
La Vida en ocasiones se siente especialmente generosa con ciertos seres humanos, a quienes se dice que Ella le sonríe. Lamentablemente, con la mayoría de los mortales, las oportunidades que nos ofrece no suelen repetirse, de ahí el dicho de coger el tren en su momento porque puede que no vuelva a pasar.
Mariano Rajoy, líder de algo que se suponía que era la Oposición, es uno de los primeros. Por más que él, erre que erre, se empeñe en defraudar a los votantes que le han colocado en su puesto, la Vida, se empeña en ofrecerle una oportunidad más de llegar a Presidente del Gobierno.






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