Tenemos elecciones autonómicas en la Comunidad de Galicia para el día 1 de Marzo. Nos encontramos, por tanto a menos de 2 meses de una cita que entiendo que puede marcar, junto con las autonómicas del País Vasco, el devenir de la política española en el próximo año.
De entrada parece que están condenados a entenderse los dos partidos que conforman el Gobierno bipartito gallego, liderado por Touriño en lo oficial y por Quintana en la sombra. PSOE y BNG seguramente gobernarán la región del Noroeste español durante cuatro años más.
El PP será nuevamente el partido más votado y con mayor número de diputados autonómicos pero, como ocurrió hace cuatro años no será suficiente para alcanzar la mayoría absoluta.
Los gallegos tendrán pues un gobierno conjunto de nacionalistas y socialistas donde aquellos tratarán de continuar con su trabajo de radicalización de la base ciudadana, su discurso victimista y provinciano, hostil hacia ese Madrid (por el Gobierno de España) que con tono despectivo pronuncian. Se trata de ir ganando poco a poco adeptos a su causa patriota, de “construcción nacional” basada y articulada, en buena parte, en un idioma propio de los gallegos (como si el castellano no fuera propio de los gallegos asimismo) y en una cultura y costumbres propias de las gentes de allí. En realidad la misma farsa nacionalista que se repite una y otra vez y que solamente conduce a conflictos.
Los socialistas a lo suyo, a coger alfombra a costa de abrazarse a quien haga falta, con un discurso adaptado a cada parte de España con tal de no dejar el coche oficial. Para ello, dejarán nuevamente que el Vicepresidente de la Xunta, Quintana mande tanto o más que el Presidente de la misma, Touriño. El caso es mantener los apoyos.
Seguiremos dando vueltas a Galiza o Galicia, al idioma, a la normalización ligüística, a temas que a la gente aburren durante cuatro años pero que dan réditos electorales. No nos pondremos a luchar contra la crisis porque no sabemos. La gente lo pasará mal, económicamente hablando, en los próximos años pero da lo mismo. ¡Vivamos como Galegos! Lema de una cadena de supermercados que no me puede parecer más desacertado. ¿Cómo viven los gallegos?
Y del PP, ¿qúe decir? siguen pagando los años de Gobierno de Manuel Fraga y la falta de carisma y efectividad de su lider Núñez Feijoo. Está como si no estuviera. Va a caer en porcentaje y en escaños y si eso se confirmara debería dejar su puesto. Lo mismo se juega Rajoy, la caída en Galicia del PP también tiene que ver con la ineficacia de la oposición a nivel nacional. Mucho ojo con los resultados de UPyD, veremos aquí si hay trasvase de votantes populares desencantados o si simplemente optan por la abstención.
Mucho en juego pero pocas variaciones. Saldremos de dudas en dos meses.






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