A todos esos terroristas de la carretera que hacen de su vehículo un arma asesina.
A aquellos que no respetan las mínimas normas de civismo y convivencia al volante.
A los borrachos y drogados que no reparan en coger el coche tras beber y pnerse hasta las orejas de cualquier cosa.
A los macarras que usan el coche para dar la nota.
En resumen, a todos aquellos conductores no responsables.

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