Ahora que ya para muchos ha sido inevitable reconocer que estamos metidos en una crisis y que ésta, además es muy grave, el siguiente paso es saber cómo y cuando se va a salir de ella. Necesitamos empezar a mirar al futuro con optimismo y, aunque la cosa siga mal, se vea un horizonte esperanzador que nos empuje al optimismo. Lamentablemente no está tan claro.
Los gurús económicos, gobiernos y demás están barajando cifras pienso que sin mucho criterio. Es decir, el criterio es no alarmar… se habla de segundo semestre del 2009, 2010, e incluso, los más atrevidos se van al 2011.
Más allá no es aconsejable. ¿quién es el guapo que suelta que no nos recuperaremos hasta el 2015? La respuesta es clara, nadie que tenga responsabilidades económicas o políticas.
Recuerdo que en mis peleas, ya alguna relatada en este blog con personajes “nuncabajistas” yo sacaba a relucir el tema de la burbuja inmobiliaria… y financiera de Japón de años atrás. La respuesta era la misma, una mirada como quien dice “este tipo ha perdido la chaveta”. Nadie me creía.
Ahora, el modelo, o la historia de lo que sucedió en Japón puede estar repitiéndose en esta crisis, tanto si lo tomamos a nivel global como a nivel nacional. Si se repite, que tiene por otro lado, toda la pinta de que si estamos hablando de 10 o 15 años de muy malos datos económicos, con loq ue ello conlleva para la sociedad del bienestar en la que cómodamente estamos instalados.
Si has llegado hasta aquí y no sigues pensando que este que escribe es un lunático conspiranioico que además “ha perdido la chaveta” te muestro un pequeño resumen de lo ocurrido en el país del Sol Naciente además de unos cuantos enlaces para que investigues por tu cuenta. Quizás eres de los nuestros y ya tienes los deberes hechos. Mejor para tí, probablemente no tengas hipoteca en ese caso.
La burbuja financiera e inmobiliaria en Japón constituyó un proceso de revalorización de activos financieros e inmobiliarios ocurrido en Japón a partir de 1980, y que finalizó en 1990. Se considera una de las mayores burbujas especulativas de la historia económica moderna.
Es decir, un período de unos 10 años, similar a lo ocurrido en Occidente (pongamos desde 2000 hasta 2007-8) e importante, revalorización de activos financieros e inmobiliarios junto a especulación, clavado a lo que hemos visto.
En esa década en Japón, los bancos, se metieron de lleno a comprar suelo y acciones, es decir, junto a sus habituales acciones como banco empezaron a trabajar en otros sectores, inmobiliario y, a través de bolsa, intervienen en todo tipo de empresas.
Hago un aparte, escuchando a un importante economista en la radio, éste explicaba que al ir de la mano bancos con inmobiliarias los beneficios eran a repartir pero, las pérdidas, ya que el banco prestaba el dinero a las inmobiliarias, iban todas para el banco, mal negocio en ese caso.
Volviendo al tema: los datos que reflejan el alza de precios de los activos inmobiliarios y bursátiles son tan espectaculares que algunos analistas deben insistir en que son ciertos ante la incredulidad del lector.
Como una cita extraída de Wikipedia indica:
El estudioso que se acerca al fenómeno de la burbuja japonesa (…) es normal que tenga dos sensaciones. La primera, de incredulidad (…); la segunda, que resulta difícil comprender cómo los propios mercados no pusieron coto a los excesos de una cotizaciones difíciles de justificar por los datos fundamentales de las empresas. (…) la principal enseñanza que se obtiene del análisis de un fenómeno de este tipo es la facilidad con la cual la sociedad lo acepta en la fase de ascenso, porque impulsa el crecimiento económico y beneficia a políticos, empresarios, banqueros y a la parte más osada de la población, embalsando costes sociales y económicos que socavan los propios fundamentos económicos y la cohesión social del conjunto de la sociedad.
En la bola el crecimiento también era desmesurado. Curiosamente, al pinchar la burbuja el recorte fue brutal. En diciembre de 1984 el índice nikkei alcanzó los 11.542 puntos. En diciembre de 1989, ya había alcanzado los 38.915 puntos. Tras el estallido de la burbuja, en junio de 1992, el índice nikkei había caído hasta los 15.951 puntos. Aquí el Ibex 35 que estaba por los 15.000 puntos a principios de año lo tenemos en torno a los 9.000 a día de hoy. Clavado a Japón.
¿Cómo pinchó esta burbuja en Japón? Muy fácil, seguro que lo imaginas porque aquí se ha repetido. Entre principios de 1988 y agosto 1990 el Banco Central de Japón, ante el riesgo inflacionista de la economía y la depreciación del yen frente al dólar decidió aumentar el tipo de interés bancario, que pasó del 2,5% al 6%. Los precios de las acciones sufrieron un fuerte descenso (entre enero de 1990 y agosto de 1992 el índice nikkei perdió un 63% de su valor) y los precios de los bienes inmuebles cayeron. Dado que las acciones tenían como garantía los bienes inmuebles, el sistema financiero entró en una grave crisis.
Las consecuencias del fin de la burbuja son las que nos pueden dar idea de lo que puede ocurrir aquí si nuestros gobernantes (que para eso están ahí, no lo olvidemos) no lo remedian.
Atención al dato:
El fenómeno del paro, inédito en el país en virtud del «gobierno de las empresas», apareció en la sociedad japonesa. En el año 2002, el desempleo era del 5,4%. Da miedo pensar lo que puede pasar en España con el empleo tan inestable que siempre hemos padecido en este país.
[Debido a la pérdida de valor de los bienes inmuebles se produjo un efecto riqueza negativo, que redujo de manera importante el consumo. Es decir, cada vez somos más pobres y en consecuencia gastamos menos.
El precio de la vivienda no volvería a elevarse hasta pasados catorce años (La Vanguardia, 2 de agosto de 2006), y lo haría un tímido 0,9% de media. La gráfica que aporto a continuación lo dice todo. De pasar lo mismo ¡qué gracia les hará a quienes compraron un piso en el 2005 y que esté perdiendo valor hasta 2020! Eso sí al banco hay que pagarle todo, incluídos intereses.
El credit crunch consecuencia de la quiebra de numerosas entidades financieras aumentó las dificultades de crédito y paralizó la economía. En eso también estamos, los bancos no prestan dinero, las empresas están ahogadas y quebrando y los particulares no consumen. La pescadilla que se muerde la cola. La propia crisis se realimenta como la bola de nieve que rueda montaña abajo… y se lleva todo consigo.
Mejor conocer la Historia para que no se vuelva a repetir.
Enlaces interesantes:
Burbuja financiera e inmobiliaria en Japón
Paralelismos entre la burbuja de activos japonesa y española
El pinchazo de la burbuja inmobiliaria japonesa, un peligroso precedente para España
Luego que nadie diga que no estaba avisado…







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