Un científico o investigador engorda su currículo a base de publicar sus investigaciones en revistas científicas. Para ello, el director de tesis envía la publicacióna revistas acordes al nivel del trabajo enviado. Evidentemente se adjuntan los autores, empezando por el principal investigador de lo detallado en el artículo, normalmente el becario, seguido por una serie de nombres que corresponden al equipo investigador y terminando por el director de tesis, en último lugar. De este modo, el primer puesto es el más importante a efectos de currículo, seguido por el último y luego los demás.
Si el director de tesis te tiene como su ojito derecho, cosa que puede suceder por enchufe o peloteo, puedes estar tranquilo porque te incluirá en todas las publicaciones posibles, incluso en aquellas para las que no hayas movido un dedo ni tengas ni pajolera idea de lo que va. En cambio si eres un becario “rebelde”, “reivindicativo” o que te gusta trabajar menos de 60 horas semanales, es posible que investigues, tengas resultados y esos datos vayan a parar a manos de otros, incluso del enchufado o pelota y se publique sin aparecer tu nombre, es decir, trabajas de esclavo para otros. Esto es así a pesar de que los datos fruto de tu investigación son tuyos (propiedad intelectual). La SGAE aquí no hace nada, una pena.
En este artículo se reflejan hechos, actitudes y prácticas comunes que tienen que padecer, soportar y sufrir jóvenes investigadores, quienes tratan de abrirse camino laboral en lo que más les gusta. De ello se aprovechan burócratas camuflados bajo la apariencia de eminentes investigadores con su puesto fijo en la Universidad y que suelen actuar como directores de tesis y/o proyectos de investigación.
Es común que tras acabar la licenciatura, llevados por la vocación de una profesión y conocimientos y cegados aún a la visión de la crueldad de la sociedad investigadora de “alta alcurnia”, los recién titulados, con edades alrededor de los 23 años decidad dedicar los cuatro años siguientes a doctorarse. Para ello deberán hacer un trabajo de investigación que viene a ser en principio de los referidos cuatro años integrados en un equipo investigador normalmente regentado por un catedrático o profesor universitario.
Se llenan mucho la boca los dirigentes políticos de este país con el I+D (investigación y desarrollo). Es una forma de vender al populacho que el país hace un esfuerzo por estar a la vanguardia tecnológica y científica del mundo cuando la realidad es bien distinta.
Fijaos bien, es muy posible que la generación que se encuentra en estos momentos entre los 25 y los 40 años de edad sea la mejor preparada de la Historia de España. Desgraciadamente mucho de este capital humano se está desaprovechando, ello es debido a que nuestros gobernantes no han sabido o querido canalizar los conocimientos adquiridos por estas personas, de modo que no podemos sacar partido de estas personas para beneficiar la comunidad que todos formamos.
Seguro que todos conocemos titulados, gente muy capacitada que por necesidades vitales que todos tenemos, están trabajando en puestos muy inferiores al deseado por su cualificación, en muchas ocasiones totalmente fuera del mercado o sector para el que se prepararon y, en el peor de los casos, sencillamente en el paro tras años de formación.
Zapatero lo ha prometido y yo creo en nuestro Presidente. Jamás, una cosa que él haya dicho no ha sido cierta. Siempre ha cumplido sus promesas y en este asunto no va a dejar de hacerlo. Cuando todos andábamos asustados porque pensamos que estábamos en crisis, él, con su optimismo inalterable que le caracteriza se encargo de quitarnos el miedo infundado que todos padecíamos. Eso no era crisis todavía, era un momento coyuntural de desaceleración económica.
Zapatero en plena campaña electoral dijo que su Gobierno crearía dos millones de empleos” y que en 2012 se alcanzaría una tasa de paro inferior al 5% (lo que técnicamente se conoce como pleno empleo).
Eso si, un hombre como él no tiene reparos en reconocer en un momento dado que ya llegó (la crisis digo). Así lo hizo y rápidamente se puso a trabajar. Fruto de ello es que ya hemos llegado al peor momento y ahora solo nos toca esperar que las cosas mejoren. Lo dice él, Zapatero, el Presidente.
Se puso a trabajar codo a codo con los bancos, les ha dado todo lo que le han pedido y nada a esperar, todo estará solucionado en poco tiempo, para Marzo quizás o a lo más tardar para el segundo semestre del 2009. Apartir de ahí, nada, a cumplir lo prometido, pleno empleo en esta legislatura.
Siguiendo con la serie que empecé recordando a Mazinger Z, hoy traigo a este blog los dibujos animados de Marco, aquel niño italiano que, ni corto ni perezoso se lanza a la aventura de encontrar a su madre en Argentina.
El argumento de la serie es simple, la madre de Marco ha de emigrar a Argentina por las dificultades económicas de la familia. Tras una temporada, Marco, un chaval de 10-12 años se monta en un barco, se cruza el Atlántico y cruza Argentina buscando a su mamá.







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